Esquela

Ha muerto alguien semi famoso, alguien famoso pero con una cara poco conocida, por ejemplo Isabel Coixet. La ha palmado de súbito a la hora de comer y hay que publicar la noticia lo más rápido posible pero no hay nadie disponible porque todo el mundo está echándose la siesta que se lo encargan a alguien un poco random, a alguien a quien ni le va ni le viene que haya muerto Isabel Coixet y además le ha sentado mal la comida.

coixet

Que ese sea su trabajo, que escriba “¡Ha muerto Isabel Coixet!”, entre exclamaciones, le ponga una foto y lo publique. Además ha puesto una foto de archivo elegida al azar, ni siquiera una foto de la muerta.

esquelaQue ni siquiera use una foto de archivo, que no use material viejo, que baje a la calle, saque una foto a la primera mujer que vea y la inserte mal en la plantilla de las esquelas. Una foto mala, movida, sin enfocar, en la que la mujer ni siquiera está mirando a cámara. De una mujer rubia además (que lo peor sea esto, que lo peor no sea usar la foto de una persona viva, que lo peor sea usar la foto de una mujer rubia.).

En Cuarto Milenio.

Cuando hay discusiones en su programa Iker Jimenez suele dejar que la gente se suelte, le gusta que se note que son personas normales y él mismo dice que hay que mostrar los diferentes puntos de vista sobre los misterios y locuras que comentan. Como sus colaboradores e invitados son gente culta y educada normalmente no se insultan ni se echan en cara cosas personales; no estamos asistiendo a una discusión barata y gratuita, estamos frente a un debate científico.

En este debate las reglas y los datos son tan importantes como la pasión y la originalidad, hay un cierto equilibrio entre las creencias más locas y los investigaciones más oscuras; siempre habrá un creyente en los OVNI que niegue los restos fecales que identifican al monstruo del lago Ness como un antiguo dinosaurio. Es un entretenimiento inofensivo aunque los temas sean tan escabrosos como el canibalismo o las catástrofes naturales.

Una noche uno de los invitados, un científico francés, se calienta mucho y llama retrasado mental a Luis Álvarez; en seguida se disculpa pero insiste en que le parece inconcebible la postura que Luis defiende. Al parecer en Francia durante el último año se han estado utilizando unas máquinas raras, el sistema Eloh-Duret unos escáneres espectroscópicos, al parecer consiguen registrar picos eléctricos que los entendidos interpretan como fantasmas. Para el francés esa técnica es algo básico para la investigación paranormal y cuando  Álvarez explicaba sus experiencias usando a perros y otros animales ha perdido los estribos ante la falta de profesionalidad de su colega.

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Empieza a explicar los fundamentos científicos de la tecnología que utiliza él y resulta muy convincente que las radiaciones que componen un fantasma solo pueden ser captadas con equipo específico. En la biología de un perro no existe esa capacidad, no nos ceguemos en creer en los sobrenatural, un perro no puede detectar un fantasma, ningún animal no humano tiene esa capacidad. Además, en cualquier caso la máquina Eloh-Duret es demasiado compleja para que la pueda manejar un perro.

Genio y locura.

Digan lo que digan sobre él y Gauguin, Van Gogh no era gayego, Van Gogh era un pagafantas. De joven se enamoró muy fuerte de la hermana de un amigo suyo y la pidió matrimonio paseando por el campo. La pobre mujer, de la que no sabemos nada, le dio calabazas y nunca quiso volver a verle. Pero Van Gogh estaba ya muy loco y creía que la muchacha se enamoraría de él si le demostraba que iba en serio así que fue a su casa. Y bueno, la chica no quería verle, la madre se echaba las manos a la cabeza y el padre quería echarle de casa. Así que Van Gogh le propuso al padre que le dejara hablar con su hija tanto tiempo como pudiera mantener la mano sobre una vela (encendida). Puto loco que le hizo una apuesta de bar al padre de la chica, que se jugase la mano de su hija a “a ver cuánto aguanta este loco quemándose con la vela”. 

Que hubiera accedido, que realmente hubieran acordado cronómetro en mano que Van Gogh pudiera hablar con la chica tanto tiempo como aguantara. Van Gogh con la mano en llamas, llamas grandes como si tuviera la mano hecha de papel maché.
Una conversación muy rápida entre Van Gogh y la chica, Van Gogh recitando su discurso de cortejo a la chica y el padre en el quicio de la puerta contando los segundos; ellos dos muy correctos, muy caballeros, muy gentleman pero en holandés. Ella muy asustada, muy de no querer nada de Van Gogh, muy de escuchar por compromiso, muy de rechazar a Van Gogh y mandarle de vuelta a su casa. Que luego le eche la bronca al padre, que le diga “¿Pero cómo me haces esto papá?”

Recrear esto hoy. Acosar muy fuerte a una pobre chica e ir a su casa a decirle a sus padres que te dejen hablar con ella tanto tiempo como aguantes con la mano sobre una vela que no hay. Ir muy seguro de ti mismo, ser consciente de que no hay ninguna vela e improvisar muy rápido en medio del salón de su casa para acabar poniendo la mano sobre una lámpara. Discutir con tu posible futuro suegro que te dice que eso es una gilipollez, que “vamos a la cocina” y te encienda la tostadora. Jugarte el amor de tu vida a aguantar la mano dentro de una tostadora encendida, jugarte el corazón haciendo el jackass.

Imitación

Tu novia imita muy bien a Felipe Gonzalez. Lo imita tan bien que tus amigos lo saben; pero hablamos de imitarlo bien, no de que sea gracioso. Hablamos de una imitación muy convincente del expresidente.
Pero lo imita con el ombligo eh. Muy bien imitado, gestos, miradas, voz; recrea toda la personalidad de Felipe Gonzalez usando el ombligo.

Budismo y muerte

En el medievo decían que la muerte nos iguala a todos, pero eran gente atrasada, hoy en el siglo XXI tenemos una perspectiva más amplia del asunto y sabemos que no todos acabamos igual al morir. Cuando un budista muere no se limita a desaparecer o ir al cielo. El alma occidental se retira del mundo para siempre, pero para los budistas la muerte no es un final, es más bien un reinicio, una vuelta a empezar.

Un budista no muere tranquilo, no muere despidiéndose del mundo; va a la muerte como quien se va a otro país. Va a la muerte con planes, con ilusiones, tiene pretensiones; apunta alto para su nueva vida. Incluso el Dalái Lama, líder supremo de los budistas, fantasea con su próxima vida.
Difícilmente va conseguir una vida mejor, al menos no en términos budistas, ya es el puto Dalái Lama; pero le gusta imaginar que se reencarnará en alguien cachas. O al menos en alguien que no sea miope. En una ocasión dijo algo sobre que no le importaría reencarnarse en un robot, supongo que se refería a un robot tipo Bender, no a uno tipo fábrica de coches. 1342089056_1g

Que se reencarne en un cadáver. Que muera y se encuentre dentro de otro muerto, de un muerto negro por ejemplo. Un fallo muy gordo en la reencarnación, algo que pensaban que era imposible. No se metió en un bebé recién nacido, se confundió y se metió en un cadáver caliente.
El alma del Dalái Lama cruzándose con la de un muerto anónimo, un poco de baile al ir a entrar el Dalái Lama mientras el otro intenta salir; que se pidan disculpas el uno al otro.

El capítulo maldito de Scooby Doo

La serie de Scooby Doo se ha basado siempre en la lucha del bien contra el mal, la victoria de la inteligencia frente al engaño; es una de esas series que no pueden provocar ningún mal a un niño. No hay violencia, los malos siempre pierden y los monstruos ni siquiera existen. No hay némesis recurrentes ni catástrofes determinantes, sus villanos son meros estafadores o  empresarios sin escrúpulos que elaboran engaños masivos. No hacen daño a nadie, ni siquiera lo intentan, toda su intención es asustar.
Scooby Doo y sus cuatro compañeros utilizan su ingenio y valor para resolver los misterios que encuentran a su paso y poner a los culpables entre rejas. Incluso en el infame capítulo 45-27 “Lets wrap a rapist”

El episodio nunca fue emitido en televisión nacional ni se distribuyó a otros países; es parte de la falsa trilogía de capítulos malditos de “Scooby Doo, Where are you!” la primera serie del personaje. Los otros dos capítulos eliminados son 45-28 “What a smooky ghost” y “The yellow phantom from Saigon”, fueron rechazados por tratar el tema del tráfico de drogas y la guerra de Vietnam; temas demasiado violentos y políticos para un programa infantil. No conocía nada de esta historia hasta hace unos días cuando entré contacto con un círculo de distribución de películas snuff y me invitaron a ver los episodios perdidos de Scooby Doo.

“Lets wrap a rapist” sigue la estructura tradicional de un capítulo de Scooby Doo; la pandilla llega al pueblo de Marble Hill para visitar a una prima de Daphne, la pija pelirroja del grupo. Nada más bajarse de la furgoneta oye a una joven gritar y corren en su ayuda, la encuentran desmayada en un callejón y ven a un hombre encapuchado huir.
Así comienza el capítulo y hasta el final parece una calco de sus aventuras anteriores. Primero preguntan a la víctimas, después empiezan a atar cabos, tienen encuentros con el encapuchado; pero durante todo el capítulo queda muy claro que no están buscando a un fantasma. No se habla de antiguas maldiciones, ni se habla para nada del disfraz del villano. Que el capítulo se titula “Atrapemos al violador” creo que es una pista muy clara del escenario en el que nos movemos. En un momento dado del caso Scooby Doo encuentra unos “globos de agua usados” en un contenedor. Los encuentra después de olfatear a una de las jóvenes atacadas. Joder, los coge con la boca.

Hacia el final del capítulo preparan una complicada trampa que involucra un montón de canicas en el suelo, una larga alfombra y el gancho de una grúa de almacén. Inicialmente Daphne iba a ser el cebo pero al final Fred, el pijo guaperas, se disfraza con un vestido y una peluca roja. Por supuesto aparece el malo, la trampa falla y atrapa a los dos en la alfombra hasta que llega Scooby Doo y de alguna forma consigue rescatar a Fred antes de que sea demasiado  violado.
Personalmente creo que no era necesario censurar este capítulo; no se dice nada explícito, creo que a los ojos de un niño podría haber sido un capítulo más, incluso uno de los mejores.

Cremita.

El Instituto Pond’s pone a la venta un nuevo producto, unas cremas y jabones; muy de élite, muy de caja negra y etiqueta roja. Esta vez no hay ningún engaño, no la anuncian con animaciones 3D, no te venden la moto de la reparación del ADN, se anuncia con imágenes normales, con fotos de gente; el anuncio es muy natural, es una fila de gente entrando al Instituto Pond’s, son imágenes reales de cuando estaban empezando a fabricar el producto. Esa gente que sale está muy contenta, son todos muy guapos, muy naturales; tan naturales como la cremita. Esa misma gente sale luego en una pequeña foto en blanco y negro en la etiqueta; cada persona en una cremita, ninguna foto repetida.
La hacen con gente. El material base del jabón son esas personas que salen en el anuncio. El Instituto Pond’s hizo unos castings para encontrar a gente guapa y les hicieron una especie de contrato de donante para convertirlos en productos de belleza cuando mueran. Fueron muy selectivos, además buscaban llegar a todo tipo de razas y edades; es la primera vez que un producto de belleza está centrado en la realidad. Los donantes son todos jóvenes modelos sin mucho éxito, actores de segunda fila que mueren de sobredosis o en accidentes de esquí, pijos que acaban hechos puré estrellados en un deportivo; incluso hay cremas hechas con famosos, muy caras, solo un tubo de crema que se subasta por miles de euros.
pondsTambién hay cremas que tienen fotos de niños, incluso de bebés; las familias los llevan al casting, es una buena forma de sacar dinero para pagarse la universidad, pero nada sucio eh, todo han sido muertes naturales y si el niño al crecer sale feo no les quitan el dinero, solo les retiran de la línea de producto.
La combinación bebé y famoso es el producto más caro; bebés de parejas de famosos, desgraciadas muertes súbitas muy comentadas en la prensa rosa, pero el dinero de la crema lo donarán a un ONG.

Ganarse el pan.

Ahora con la TDT es más fácil que nunca ignorar el discurso del rey sin apagar la televisión; para evitarlo (y por que es su trabajo), el servicio de prensa de la casa real española decide innovar en el discurso navideño apostando por las nuevas tecnologías.
Han conseguido la lista maestra con los números de teléfono móvil de todos los españoles, una lista muy ilegal hecha por el gobierno para sacar dinero vendiéndola al mejor postor. Al rey no se la venden, al rey se la dejan gratis por que son los teléfonos de todos los españoles; raro es que no nos tenga a todos en la agenda. Es un plan similar a uno usado por Franco, quien en el 58 hizo una llamada telefónica simultánea a toda España para anunciar la muerte del papa Pio XII.

El plan es retransmitir el discurso navideño directamente a través de whatsapp y sms, un medio mucho más actual para dar imagen de modernidad a la institución. Van a integrar los dos mensajes, el discurso televisivo y el mensaje de texto, se van a emitir a la vez y en tiempo real; de hecho Juan Carlos aparecerá en pantalla jugueteando con un móvil mientras pronuncia el discurso, haciendo la pantomima de estar escribiendo el mensaje en directo.
Todos los teléfonos móviles del país vibrando al unísono. Grandes mesas de banquete familiar agitándose por culpa del mensaje del rey, botellas de champán que ruedan por la mesa y cae sobre la abuela que se había escondido debajo. Joder, un terremoto con epicentro en nuestros teléfonos, el estado español destruido por el mensaje navideño del rey.

Bruce Lee escribe Hamlet.

Tengo la absoluta certeza de que Bruce Lee sería capaz de escribir palabra por palabra el Hamlet de William Shakespeare usando unos nunchakus sobre un Iphone; supongo que habría que poner el Iphone en un atril para darle libertad de movimiento, pero seguro que con sus poderes de maestro del kung-fu sería capaz de controlar su fuerza y no destrozar la pantalla. Como el Iphone no soporta la escritura rápida tendría que controlar su velocidad para adaptarla a la respuesta del Iphone, lo haría haciendole amagos y fintas con los nunchakus, lanzándolos al aire y pasándoselos por detrás de la espaldas muy rápido de una mano a otra.

Es una lástima que el software del teléfono no sea capaz de aguantar el ritmo de Bruce Lee, sería un espectáculo poder verle transcribir las obras de Shakespeare usando sus nunchakus a máxima velocidad, pero está claro que en Apple no contaron con Bruce Lee durante el diseño. Lo cual es un poco raro por que es evidente que Steve Jobs conocía a Bruce Lee, Bruce Lee era conocido en todo el mundo mucho antes de que se plantearan las primeras pantallas táctiles. Muy mal por Steve Jobs no asegurarse que sus productos fueran kung-fu-friendly, me parece que no apuntaron muy alto si no prepararon el Iphone para el ritmo y la fuerza de Bruce Lee con unos nunchakus.