Anno.

Celebrar aniversarios de forma muy selectiva, muy delimitada. Planificar fiestas teniendo en cuenta de forma muy precisa la longitud cartográfica en la que te encuentras. Organizarte con tus amigos para no iniciar la fiesta hasta que se de la señal acordada cronómetro en mano.
Medir metro a metro el espacio que ocupa cada uno para coordinar el estallido de la juerga.

Joder, aplicar esto a tu propio cuerpo y no celebrar tu cumpleaños de forma completa sino teniendo en cuenta las fechas de formación de tus diferentes órganos.

cuerpo2

Alargar tu cumpleaños durante todo el año para dedicar pequeñas parcelas de celebración a tus diferentes órganos. Hacerles regalos. Respirar perfumes delicados para conmemorar la maduración de tus pulmones, recibir masajes celebrando la formación de tu piel, comprarte anillos caros para tus dedos determinando además la fecha exacta del crecimiento de cada uno.

Panacea

badnews

– Tiene usted cáncer de pulmón.
-¡Oh dios mío!
-Vamos a tener que ponerle en aislamiento.
-¿Es muy contagioso?
-¿Contagioso? ¿Disculpe? ¿Cómo va a ser contagioso? ¿Ha ido usted al colegio? El cáncer no puede ser contagioso. No no, su cáncer es explosivo.

El doctor te explica que tu cáncer de pulmón ha desviado los manguitos y poco a poco te estás hinchando por dentro; en menos de dos semanas estarás tan inflado que explotarás como un globo. El cáncer es malo de por si pero esta vuelta de tuerca ha empeorado mucho las cosas; no solo te vas a morir sino que además vas a pasar tus últimos días aislado en cuarentena. para evitar que la metralla de tu muerte mate a nadie.

Joder, que la cura del cáncer, no solo el tuyo; que la cura de todos los cánceres del mundo esté escrita con letra muy pequeñita en un lunar. Sí sí, en un lunar de la piel de una persona, un lunar en la piel de tu médico de hecho; de alguna forma la melanina de la piel se ha ordenado formando letras, palabras y frases que explican la forma de curar el cáncer.
Es un prodigio de la naturaleza, un regalo improbable que salvará miles de vidas.

Pero no. El lunar está justo debajo de la barbilla del doctor y él nunca jamás lo ha visto. Tú sí lo ves, de hecho estás leyéndolo ahora mismo pero el médico te trata como un loco cuando intentas explicárselo.

Primeros auxilios.

Emergencia en la cocina de un restaurante de comida rápida, el cocinero estaba pensando en sus cosas y se ha hecho un corte feo en la mano. Qué digo un corte feo, joder, se ha rebanado todos los putos dedos. Está chorreando sangre por cuatro pequeños muñones que no por ser pequeños sale menos sangre.

– ¿Hay algún médico en el sala?

Lo dice así, sin exclamaciones ni nada como si no se estuviera desangrando por momentos pero aún así aparece un doctor y se mete en la cocina a salvarle la vida lo más rápido posible.
El problema es que el médico no lleva nada en los bolsillos de la bata, por no llevar no lleva ni estetoscopio; de hecho ni siquiera parece un médico, podría ser un profesor de primaria, un oftalmólogo o un tío cualquiera con gafas y bata. Un médico no vale nada sin su arsenal de pinzas, gasas y agujas. No puede hacer nada solo con lo que tiene en el cerebro, no puede hacer operaciones mentalmente.

Afortunadamente en la facultad de medicina tienen una asignatura de improvisación así que nada más entrar en la cocina sabe lo que tiene que hacer.

cocina2Joder, que le cauterice la herida con una hamburguesa, con una hamburguesa que coge de un plato; no una hamburguesa caliente que coge de la parrilla.
No no, la coge lista para servir, con lechuga, tomate, queso y bacon y la frota contra la herida usando unas pinzas.

Que funcione, que la propia toxicidad de la comida cauterice químicamente la herida.

Hisopos.

Un profesor de medicina que el primer día de la carrera te dice que limpiarse los oídos con bastoncillos de algodón es más peligroso que higiénico. Que hace que se acumule la cera en lo profundo del oído, que ahí se puede infectar, que incluso puedes provocarte heridas en el tímpano. Explica que lo mejor a veces es dejar que la naturaleza siga su curso y que el conducto auditivo se limpia por si mismo.
No lo dice solo como un ejemplo de hasta dónde el conocimiento médico contradice la cultura general; lo dice como un consejo útil, aún más, como una nueva directriz en la vida. Lo dice como un aviso de que no acepta alumnos tan inconscientes como para hacerse eso a si mismos.bastone

El segundo día de clase lo vuelve a repetir. Esta vez no se explaya, tan solo lo comenta por encima usándolo como comparación mientras diserta sobre el significado de la fiebre (significados profundos, filosóficos incluso). Al día siguiente nada más entrar en clase lo repite de nuevo. Y al día siguiente no tienes clase con ese profesor, pero te lo cruzas por el pasillo y sonriente te pregunta si hoy tampoco te has limpiado los oídos.

Y así cada día. Cada día de tu vida a partir de ese primer día de clase, todos los días, incluso los fines de semana; cada día te recuerda que no hay que usar bastoncillos de los oídos. Envía mensajes masivos a todos sus alumnos con presentaciones de powerpoint muy trabajadas en las que detalla los problemas de usar un bastoncillo, presentaciones ilustradas con fotos sacadas por él mismo en su baño. Fotos con ángulos muy complicados porque se está fotografiando él solo y le faltan manos para sujetar la cámara y el bastoncillo.

Hasta que un día resbala en el baño mientras se saca una foto y se mete el bastoncillo hasta el fondo del oído. Un accidente que solo puede pasarte si estás haciendo el imbécil sacándote fotos mientras te hurgas en la oreja, un accidente del que es mucho más culpable tu profesor que el propio bastoncillo.

MisterX

Nos veremos en el infierno Leo Gerstenzang inventor del bastoncillo de algodón.

Eso también aparece en un powerpoint; un powerpoint en el que muestra en su propio cuerpo los efectos del mal uso de un bastoncillo, un powerpoint muy oscuro y agresivo en el que os acusa de no hacerle caso y ser de alguna forma responsables de su accidente.

Infarto.

Dejó un cadáver de puta madre, un cadáver atlético y con buen color. Nada de arrugas, piel pálida y relleno bajo la chaqueta. Pero sus padres estaban tristes, no importa lo bonito que sea el cadáver que unos padres nunca van a estar contentos en el entierro de su hijo. No se creen aún que haya muerto, era joven todavía, tenía buena salud, no se drogaba, hacía deporte; les parece inexplicable que muriera por un accidente cardíaco mientras dormía.

No fue un infarto, no tenía ninguna enfermedad coronaria ni el colesterol alto ni déficit de glóbulos rojos; lo que le mató fue un accidente cardiovascular. Mientras dormía uno de sus glóbulos rojos empezó a circular fuera de control yendo por la femoral a contramano y provocó una colisión múltiple que acabó con la vida del pobre chaval.
Esto puede pasar, no es común, nunca había pasado antes pero es perfectamente posible. Podría parecer que el torrente sanguíneo es un lugar blando, como un tobogán de parque acuático con paredes elásticas; una especie de pajita de refresco por la que circulan células grumosas e inofensivas como cereales en un bol de desayuno. Pero en su escala todo esos tropezones que hay en la sangre son muy peligrosos, se mueven a grandes velocidades, tienen partes afiladas y son capaces de romper vasos sanguíneos. De hecho es un milagro que estemos vivos.

Accidentes dentro del cuerpo, accidentes en “Erase una vez la vida”. Venas dobladas por el impacto, glóbulos ardiendo volcados en la cuneta.

Urgencia papal.

¡Han disparado al papa!

Francisco I no ha tenido ni tiempo de meter la pata y ser acusado de crímenes contra la humanidad y ya ha aparecido un espontáneo para pegarle un tiro. Bueno, un tiro; la verdad es que le han cosido a balazos, le han hecho placaplaca y le han dejado que parece un kebab a medio comer tirado en la calle.

Como es el papa no llaman a una ambulancia normal, no marcan el 112 y esperan; no, llaman a un número privado especial (no lo voy a poner aquí) para que venga su propia ambulancia. La gente como el papa (los ricachones) tiene ambulancias personales mucho mejores que las que nosotros conocemos; no es tan raro ver una, las hay junto al congreso, en la gala de los Oscar pero hay que ser muy importante para tener una personal. El Real Madrid por ejemplo tiene dos de estas ambulancias, una de uso general y otra exclusiva para CR7 en la que aparte del quirófano hay una pequeña boutique de peluquería.

La ambulancia que viene a por el papa no tiene peluquería, Francisco I está muy por encima de esas frivolidades, no es una ambulancia de oro y diamantes; es una ambulancia normal pero llevada por enfermos de Parkinson.
Sí, una ambulancia con un conductor y un equipo médico todos enfermos de Parkinson. Enfermos de Parkinson jóvenes, no un grupo de viejales decrépitos que de pronto han desarrollado Parkinson; no, esto son personas jóvenes tocadas por esa enfermedad de abuelo como le paso a Michael J. Fox. Son jóvenes especialmente elegidos por ser parkinsonians, reclutados y matriculados en la mejor escuela de medicina del planeta. Son putos diamantes encontrados en la playa, pocos jóvenes tienen Parkinsons y aún menos de estos llegan a completar la carrera de medicina. Pero los que lo consiguen se convierten en la tripulación perfecta para una ambulancia.

Solamente un médico parkinsonian es capaz de sincronizar el temblor de sus manos con la vibración de un viaje en ambulancia, solamente un parkinsonian es capaz de operar  a una persona  en marcha ignorando los baches y vaivenes del recorrido. Han estudiado muy duro, han dedicado años de su vida a hacer prácticas médicas en una ambulancia en movimiento porque era el único escenario en el que sus conocimientos de medicina podían ser aplicados; no pueden operar en un quirófano estático, es imposible para ellos, les tiemblan las manos y acabarían haciendo una escabechina. Han sido unos estudios muy caros, la matrícula es gratis para ellos porque necesitamos estas ambulancias para mantener occidente en píe; pero la escuela gasta muchísimo dinero en gasolina haciendo dar vueltas en círculo a ambulancias llenas de jóvenes médicos con Parkinson.

El conductor también tiene Parkinson eh, si no sería totalmente imposible que esto funcionase. Hace falta que la propia ambulancia vaya a ritmo de Parkinson, el conductor ha de ir acompasado con los médicos, todo el equipo de la ambulancia va sincronizado, todo este sistema se basa en el fenómeno llamado the Parkinson Connection descubierta en los años 50 que consiste en la perfecta sincronía en el temblor de todos los parkinsonians.

¿El papa? ¿Que cómo está el papa? Pues espero que muerto.

Operación dragón.

De niño tuvo un accidente muy grave, un accidente de coche por ejemplo; un coche le pasó muy rápido por al lado y cuando se quiso dar cuenta le faltaba un brazo. O igual fue una enfermedad rara, tipo lepra, tipo osteoporosis; pero la cosa es que desde muy pequeño no tiene el brazo izquierdo.

Cuando es un poco más mayor unos médicos muy buenos le ofrecen un tratamiento muy avanzado, un tratamiento de vanguardia; tendrá dos brazos de nuevo, podrá volver a montar en bici y jugar con sus compañeros en el colegio.

2013-04-18 15.31.47

Joder, que le hagan eso. Que le cosan un nuevo brazo en el codo del brazo derecho, que le hagan esa broma rara. Que además sea otro brazo derecho, que ahora tenga dos brazos derechos, uno saliendo del codo del otro.

Lentillas.

Un amigo tuyo se ha comprado unas lentillas nuevas. Hace muchos años que usa lentillas, es parte de su persona; sabes de sobra que las usa, has visto el botellita de líquido de lentillas en su casa muchas veces.
Pero hoy tu amigo se ha comprado unas lentillas nuevas y tira la botellita a la basura, porque ya no la necesita.

Sus nuevas lentillas son desechables y muy baratas, están hechas de un nuevo material, más ligeras y fáciles de fabricar. No contaminan ni necesitan tratamientos para conservarlas, ni siquiera hace falta quitárselas por la noche. Ni por la mañana, ni nunca; para quitártelas solo tienes que parpadear muy fuerte y frotarte un poco los ojos con la yema de los dedos, son frágiles y se romperán pero no pasa nada porque son biodegradables. Se rompen con un crujido fino, casi inaudible.

Están hechas de piel de cacahuete, no de cáscara eh, de piel. Si estuvieran hechas con la cáscara no se vería nada con ellas puestas y rasparían mucho el ojo.

Cumpleaños en el hospital.

El hijo de Bill Gates es ingresado por una apendicitis la víspera de su cumpleaños. La fiesta se cancela, pasará la noche en el hospital y ni siquiera podrá tomar tarta por la anestesia, con suerte estará fuera del hospital la noche después de su cumpleaños. Aquella noche en el hospital la pasa muy triste y nervioso, le cuesta mucho quedarse dormido aunque está muy cansado y de pronto tiene muchas ganas de mear y decide salir con mucho cuidado de la habitación.

Joder, parece que el puto circo está visitando el hospital, el pasillo está lleno de payasos, músicos y malabaristas que le dan globos y lo llevan hasta el ascensor, donde hay un payaso obeso disfrazado de botones. En la cafetería encuentra a sus padres y sus amigos del colegio que le cantan el cumpleaños feliz cuando entra. Empiezan a hacer juegos de cumpleaños, como ponerle la cola al burro, hacer muñecos con globos y jugar con ellos; un grupo de payasos disfrazados de médicos y pacientes hacen números y acrobacias con cosas del hospital, incluso hacen una carrera de sillas de ruedas llevando a los niños por los pasillos del hospital.

Más tarde vuelven a la cafetería donde les espera una tarta muy grande con montones de velas encendidas, se reúnen todos en torno a la tarta y le vuelven a cantar el cumpleaños feliz mientras se preparan para servirla. Entonces, cuando el niño abre la boca y se echa hacia atrás para coger aire y soplar las velas alguien desde su espalda le pone un pañuelo con cloroformo en la cara y cae desmayado.

Al día siguiente despierta en el hospital con una cicatriz en el vientre y su apéndice en un tarro en la mesilla.

Borrón y cuenta nueva.

Un cirujano está haciendo una operación a corazón abierto, un realineado de auricula,una operación muy difícil; es un experto en ella. Acabando la operación cose unos puntos y se tuerce un poco, supongo que es posible. Se detiene un momento y frunce el ceño mirando su trabajo, bajo la mascarilla mueve los labios y dice para si mismo.

-Puedo hacerlo mejor.

Con tranquilidad coge un bisturí y apretando muy fuerte contra la carne empieza a tachar la operación. En unos minutos no queda ni rastro y puede volver a empezar a operar al paciente desde cero.
No puede volver a empezar, se ha cargado el material, ha dejado surcos muy profundos; el corazón del paciente ha acabado roto como una piñata de carne.
Tendrán que traer otro paciente.